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Teletrabajo, una modalidad muy beneficiosa para las empresas, los empleados y la sociedad

En estos últimos meses hemos sufrido una pandemia de alcance mundial que ha afectado nuestra forma de vida en muchos aspectos, entre ellos el trabajo. Durante este tiempo hemos visto como millones de personas han tenido que aprender y/o adaptarse al teletrabajo.

Esta circunstancia ha puesto de manifiesto una realidad: España es uno de los países que menos había avanzado en la implantación de esta modalidad de trabajo. Según datos del INE (Instituto Nacional de Estadística), solo un 14,8% de las empresas aplicaba el teletrabajo antes de la pandemia. Esta cifra, pero, ha aumentado durante el estado de alarma hasta situarse en un 48.8%.

La experiencia de teletrabajo tiene muchas ventajas para los empleados, de hecho, entre un 50 y un 70% dicen, según las encuestas que disponemos, que prefieren no volver al modelo antiguo de trabajo presencial y rígido. Y tiene también algunos inconvenientes, que los directivos de las empresas ponen de manifiesto. La principal, las dudas que genera si la no presencia física afectará de forma negativa la productividad, la innovación y el trabajo en equipo.

¿Qué es el teletrabajo?

Para mucha gente, antes de la pandemia y del home office obligado, la idea de teletrabajo consistía en trabajar en pijama, no tener que madrugar y poder organizar el tiempo a libre disposición durante todo el día. Pero, tras la experiencia de estos meses, ya todos sabemos que esta imagen dista mucho de la realidad.  

El teletrabajo es una forma de organización y ejecución de las tareas realizadas a distancia mediante el uso de herramientas informáticas y de telecomunicación. Es decir, el teletrabajo se realiza lejos de las oficinas centrales. Hasta ahora era una alternativa a ejecutar de forma esporádica. A partir de ahora entra a formar parte de la rutina de trabajo en la empresa.

Si bien es una opción que ofrece mayor flexibilidad y la posibilidad de compaginar la vida laboral y familiar, hay que tener en cuenta que también requiere de un fuerte compromiso por parte de la empresa y el trabajador basados en la claridad de objetivos, la estimación de esfuerzos y la confianza en la ejecución de las tareas en calidad y cantidad.

Los mitos más comunes

Existen dos ideas preconcebidas o mitos acerca del teletrabajo que la experiencia demuestra que no son verdad. El primero es que desde casa se trabaja menos. Mucha gente cree que, al no estar controlados físicamente por el jefe, los empleados que trabajan desde casa trabajan mucho menos. Pero la realidad es bien distinta: la mayoría de empleados que trabajan desde casa coinciden en que les cuesta saber cuándo desconectar del trabajo y por eso le dedican más horas. La verdad es que los buenos trabajadores presenciales son buenos trabajadores en remoto y viceversa. La distancia ni suma ni resta al compromiso que tiene una persona con su profesión.

El teletrabajo requiere una  forma de disciplina y autocontrol distinta que el trabajo en la oficina pero no para trabajar menos si no para no trabajar más. El tener unos objetivos claros, una estimación de esfuerzos adecuada y las herramientas necesarias son factores clave para un teletrabajo exitoso tanto para la empresa como para el individuo.

El segundo gran mito es no tener que madrugar y tener un horario muy flexible.  

Ciertamente el teletrabajo proporciona una flexibilidad de horarios para organizarse el día y ahorra un tiempo importante en traslados hacia o desde la oficina. Pero exige una nueva rutina y una organización del tiempo disponible para alcanzar la producción acordada sin tener que hacer ni mayores ni menores esfuerzos.

Ventajas e inconvenientes del teletrabajo

Cambiar ir la oficina todos los días por trabajar algunos días desde casa, o cualquier otro lugar, es una opción que tiene tanto sus ventajas como sus inconvenientes tanto para el empleado como para la empresa, y sobre todo para el medioambiente.

Ventajas para el trabajador

  1. Mayor flexibilidad de horarios. El teletrabajo permite adaptar el horario de trabajo en función de nuestras necesidades. Podemos escoger en que partes del día dedicar las 8 horas que tenemos comprometidas con la empresa.
  2. Conciliación de la vida personal y laboral. Como consecuencia de lo anterior, podemos organizar mejor el tiempo dedicado a nuestra familia, amigos y ocio.
  3.  Ahorro. Al evitar los desplazamientos para ir a trabajar, las comidas fuera de casa y reducir/flexibilizar nuestro vestuario, nos puede permitir tener un ahorro extra cada mes.  Teniendo en cuenta que se van a incurrir en nuevos costes de energía y telecomunicaciones en el hogar que habrá que negociar con la empresa.
  4. Menos estrés. Poder realizar el trabajo en un entorno seguro y de bienestar emocional produce una sensación positiva. De manera que nuestros niveles de estrés y ansiedad tienden a disminuir.
  5. Mayor productividad. El teletrabajo nos permite una mejor gestión del tiempo. Al eliminar tareas improductivas e interrupciones que se producen en la oficina podemos focalizarnos mucho más en las tareas que añaden valor. Un estudio de la Universidad de Standford revela que los empleados que teletrabajan son un 13% más productivos que aquellos que lo hacen desde la oficina.

Ventajas para la empresa

  1. Ahorro en costes. Aplicar el teletrabajo permite a las empresas reducir sus costes de infraestructura y servicios en las instalaciones al poder ahorrar espacio.
  2. Mejores candidatos. El poder trabajar desde cualquier punto del planeta facilita a las empresas la contratación de candidatos mejor preparados sin que la localización sea un impedimento.
  3. Reduce el absentismo laboral. Ofrecer al empleado una mayor flexibilidad de horario  para conciliar su vida laboral y personal tiende a reducir el absentismo laboral.
  4. Retener el talento. Dar la posibilidad de teletrabajar fideliza a los profesionales más exigentes que valoran esta forma de colaboración como parte de la mejora de su calidad de vida.

Ventajas para la sociedad

  1. Reducción de la contaminación. Al evitar desplazamientos masivos hacia y desde el trabajo en coche y/o transporte público, cada persona deja de  emitir una media de 7,81kg de CO2 diarios, con un claro efecto positivo sobre el medio ambiente.
  2. Disminución del gasto energético. El teletrabajo permite prescindir de una oficina central, lo que permite reducir su gasto energético y ayudar al medioambiente.
  3. Menos accidentes.  Al descongestionar las vías de circulación se produce una mejor fluidez de vehículos y se reduce el número de accidentes.

Como podéis ver el teletrabajo ofrece grandes ventajas para todos, pero también cuenta con una serie de inconvenientes.

Riesgos para el trabajador

  1. Problemas físicos.  Según médicos y fisioterapeutas, con el teletrabajo existe el riesgo de aumentar el sedentarismo, y con él, los problemas físicos, como el dolor de espalda.
  2. Trabajar de más. Al trabajar desde casa, si la empresa no tiene una buena organización con objetivos claros y cargas de trabajo bien diseñadas, y un liderazgo efectivo que confíe en los profesionales, los empleados pueden tener que dedicar muchas más horas de las habituales.
  3. Aislamiento. Al no tener un contacto tan directo con los compañeros podemos sentir que estamos aislados de la empresa.

Riesgos para la empresa

  1. Desvinculación emocional del trabajador. El hecho de no reunirse con los compañeros y tener un espacio común puede provocar, en el trabajador, cierta pérdida de vinculación y el engagement con su compañía.  
  2. Dificultad para controlar al trabajador. Al trabajar en la distancia el control del trabajador se vuelve más complejo y es más difícil medir sus resultados.
  3. Pérdida de la confidencialidad. Este es uno de los grandes problemas y retos para las empresas actualmente. Los ciberataques continúan siendo uno de los grandes riesgos y no disponer de un entorno virtual seguro puede poner en riesgo miles de datos confidenciales.

La experiencia masiva que ha supuesto la crisis del Covid en relación al teletrabajo todavía no ha sido analizada en profundidad, pero los primeros estudios que se disponen apuntan claramente hacia un elevado grado de aprobación por parte de los empleados del conocimiento (knowledge workers) que realizan tareas de valor añadido y que lo pueden hacer perfectamente desde sus casas con una organización de su tiempo más flexible y productiva.

¿Existen riesgos e inconvenientes? Seguro, pero estos inconvenientes no eliminan las muchas ventajas que aporta esta modalidad más flexible, autónoma y eficiente de producir valor.

En 3outof5 estamos a favor del teletrabajo, aunque nos gusta más llamarlo Smart Working, ya que va a requerir cambios importantes en la forma cómo organizamos las tareas y entregamos la producción en las empresas digitalizadas.

El Smart working no es solo una solución temporal para superar la crisis del covid, es una nueva organización del trabajo, que supone un nuevo pacto entre empresa y profesionales, que proporciona un triángulo virtuoso con personas más felices, empresas más eficientes y un planeta más limpio.

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